domingo, 14 de junio de 2009

Un Modelo Neoliberal

El neoliberalismo es un neologismo que hace referencia a una política económica con énfasis tecnocrático y macroeconómico que considera contraproducente el excesivo intervencionismo estatal en materia social o en la economía y defiende el libre mercado capitalista como mejor garante del equilibrio institucional y el crecimiento económico de un país, salvo ante la presencia de las denominadas fallas del mercado.
Se usa con el fin de agrupar un conjunto de ideologías y teorías económicas que promueven el fortalecimiento de la economía nacional (macroeconomía) y su entrada en el proceso globalizador a través de incentivos empresariales que, según sus críticos, es susceptible de conducirse en beneficio de intereses políticos más que a la economía de mercado propiamente dicha.[]
Muchos economistas cuestionan el término neoliberalismo porque no corresponde a ninguna escuela bien definida, ni siquiera a un modo especial de describir o interpretar las actividades económicas (aunque probablemente sí de explicarlas). Se trata de un término más bien político o ideológico, frecuentemente usado por los medios de comunicación y algunos intelectuales

El término nace de la necesidad de diferenciar el liberalismo económico previo a la Primera Guerra Mundial, de los modelos económicos de la democracia liberal surgidos durante la Guerra Fría, siendo el neoliberalismo en todos los casos, un conjunto de ideas bastante alejadas de la ortodoxia liberal del siglo XIX. El llamado neoliberalismo en cierta medida consiste en la aplicación de los postulados de la escuela neoclásica en política económica. No define una teoría económica concreta, y se usa más para referirse a la institucionalización de un sistema en el comercio mundial. Tampoco el neoliberalismo es una filosofía política unificada debido a la diversidad de escuelas y movimientos que se le suelen relacionar.
En teoría el neoliberalismo suele defender algunos conceptos filosóficos del viejo liberalismo clásico del siglo XIX como la iniciativa privada o la limitación del crecimiento del Estado, añadiéndole por lo general elementos posteriores como el rol subsidiario del Estado desarrollado por los ordoliberales alemanes (que había puesto en marcha algunas de sus propuestas en el denominado Milagro alemán de posguerra), y en especial el monetarismo de la Escuela de Chicago que, desde mediados de los años 50, se convirtió en crítico opositor de las políticas de intervención económica que se adoptaban en todo el mundo, junto con aportaciones del enfoque macroeconómico keynesiano.
El neoliberalismo, como política tecnocrática y macroeconómica (y no propiamente filosófica), tiene una dimensión geopolítica mercantilista ajena en la práctica al liberalismo económico propiamente dicho, es decir el neoliberalismo no es necesariamente sinónimo de mercado libre -sin trabas burocráticas ni privilegios sectoriales-, razón que explicaría que sea asociado al corporativismo internacional.
Es un neologismo que hace referencia a una doctrina económica y política que considera contraproducente el intervencionismo estatal en materia social o en la economía y defiende el libre mercado capitalista como mejor garante del equilibrio y el crecimiento económicos. Se suele considerar como una reaparición del liberalismo decimonónico, aunque esta afirmación no es del todo exacta por la ambigüedad ideológica que presenta como el concepto. Es usado con el fin de agrupar a un conjunto de ideologías y teorías económicas que defienden, según sus defensores, los intereses particulares de cada individuo y según sus críticos, los intereses de los grandes grupos económicos.
El modelo neoliberal en México surge en el sexenio de 1989 a 1994, con el presidente Carlos Salinas de Gortari. Este modelo de estabilización económica surge mediante la estabilidad de precios que, en una economía abierta, los productos nacionales tendrían que competir con los extranjeros, y mediante el fomento a la competitividad de la industria nacional, lo que a su vez reforzaría el programa macroeconómico. Así también, se promovió la desregulación, es decir, la eliminación de las trabas legales con las que el Estado limita la producción y el comercio. Además, en el sexenio de Salinas, se suprimieron tres ceros a los billetes y monedas, con el fin de favorecer el manejo del circulante monetario
Otros acontecimientos que han promovido el modelo neoliberal en México han sido el Tratado de Libre Comercio con América del Norte (TLCAN) y el acuerdo de Unidad para Superar la Emergencia Económica (AUSEE) desarrollados básicamente en el sexenio de Ernesto Zedillo (1995-2000). En este sexenio se recuperó la economía de México, pues cuando Salinas dejó el poder, México había entrado en crisis.

Otro aspecto importante del neoliberalismo en México es que durante el gobierno de Vicente Fox se creó un Plan de Trabajadores Huéspedes que, según Fox, proporcionó una mayor seguridad a los EUA y ayudó a la economía de los mexicanos residentes en EUA.
La historia reciente nos demuestra que son términos indisociables, porque sólo conocemos la globalización neoliberal. Yo prefiero separar analíticamente los fenómenos tecnológicos y productivos que tienen lugar a nivel mundial del aspecto más ideológico de cómo es utilizada esa globalización. Evidentemente el propio cambio tecnológico no es un cambio neutral, la tecnología no es neutral, pero eso es muy distinto a decir que analíticamente no sea separable, porque si no fuera separable globalización de neoliberalismo no podríamos pensar en otra globalización, en que otra globalización y otro uso de la tecnología es posible, a pesar de los múltiples intereses que subyacen en la producción y en la orientación de una determinada tecnología. Por lo tanto, para mí analíticamente la separación tiene sentido. Otra cosa es que la realidad histórica nos invita a reconocer que la globalización que conocemos es sólo neoliberal, es decir, aprovechada por una agenda política y económica que beneficia al capital, no al trabajo, a fracciones de capital financiero especialmente y que han tendido a imponer una doctrina que reduce mucho la presencia del Estado, sobre todo en el terreno del gasto público y de las políticas sociales y ofrece más margen de maniobra al mercado.
En nuestro país, la estrategia neoliberal se ha propuesto para elevar la eficiencia competitiva de la industria nacional e impulsar las exportaciones manufactureras. La forma de lograrlo ha sido a través de la apertura comercial, presionando así a la industria nacional a elevar su eficiencia competitiva, brindándole facilidades para importar insumos y tecnología, necesarios para la modernización productiva. Sin embargo, los resultados no han sido los esperados por el modelo. La precipitada apertura comercial hizo que numerosas industrias que producen sólo para el mercado interno, vieran deterioradas sus posibilidades de crecimiento y aún de sobrevivencia, al enfrentarse con mercancías importadas ante las cuales están en franca desventaja. La clave para el sector industrial bajo esta política es lograr la “competitividad” a través de la productividad y la eficiencia.
En este sentido, pareciera que el modelo neoliberal tiene un carácter excluyente respecto a la mayoría de los empresarios mexicanos, toda vez que, la apertura comercial, el desmantelamiento de los programas de fomento, el encarecimiento y escasea miento del crédito, etc. así como el crecimiento de las carteras vencidas de la banca comercial, nos muestran la difícil situación por la que atraviesan numerosos empresarios. Bajo esta perspectiva, algunas regiones del país han podido adaptarse a los requerimientos generales del modelo, a diferencia de otras regiones como Oaxaca, que se encuentran rezagadas en su participación, siendo muy posible que este rezago se ensanche en un futuro de no mediar una eficiente política de integración. Las causas de este rezago se han buscado tanto en factores internos como externos, y el impacto que éstos han tenido en la sociedad oaxaqueña; sin embargo, además del nivel explicativo general, se requiere de un análisis específico; es decir, es necesario entender la percepción, las actitudes, comportamientos, motivaciones y valores que manifiesta el sector más dinámico de la economía - los empresarios -, en relación al modelo de desarrollo.
México experimentó una crisis cambiaria y de balanza de pagos a finales de 1994, como consecuencia de un alto déficit en el balance comercial asociado con la volatilidad de los capitales de corto plazo y el alza de las tasas de interés en los mercados de los países industrializados.
El efecto de la crisis fue menos prolongado y extendido de lo que se estimó inicialmente, debido a que en esta ocasión hubo una reacción oportuna de la comunidad internacional.
Estos hechos, sin embargo, afectaron el nivel de actividad de México. En otros países, particularmente Argentina, se vivió un proceso similar, aunque de menor intensidad.
Como consecuencia, el ingreso de capitales se redujo por la incertidumbre provocada en los mercados. La inversión extranjera directa, no obstante, mantuvo sus niveles y la inversión financiera tendió a normalizarse hacia finales de 1995.